viernes, 13 de noviembre de 2009

arte burgues

[editar] El arte burgués del siglo XIX
Artículo principal: Pintura del siglo XIX

El paseante sobre el mar de niebla, Caspar David Friedrich, 1818.[editar] Romanticismo
Artículo principal: Romanticismo
Tras Revolución Francesa se desencadenan una serie de cambios culturales e intelectuales, en paralelo con las transformaciones sociales y políticas de la revolución burguesa y las económicas de la revolución industrial, que se van a reflejar en los movimientos artísticos siglo XIX.

Los estilos del siglo XVIII, el neoclasicismo y el rococó, simultáneos al prerromanticismo, dieron paso a partir de 1815 (Congreso de Viena, derrota de Napoleón en la batalla de Waterloo y Restauración absolutista) al movimiento romántico, expresado en pintura con el impactante La balsa de la Medusa de Gericault, que rompe con las convenciones estéticas del buen gusto académico al presentar en primer plano cadáveres putrefactos de los que se alimentan unos desesperados náufragos. Delacroix fijará icónicamente el protagonismo de las masas en la historia con su La Libertad guiando al pueblo donde refleja las barricadas de las tres gloriosas jornadas de la revolución de 1830 en París. Por su parte, Turner y William Blake realizan su propia renovación de la tradición pictórica inglesa, y Caspar David Friedrich de la alemana.

Las artes y los artistas se pretenden liberar de las formas y los modelos clásicos para lograr un arte más espontáneo, vivo y personal. El artista busca su clientela en un público burgués que sancionará su éxito con la demanda de su obra en un mercado de arte cada vez más animado; y ya no tanto en los patrones tradicionales (nobleza, clero, monarquía).

Véase también: Categoría:Pintores del Romanticismo

Entierro en Ornans. Gustave Courbet, 1849.[editar] Realismo, Prerrafaelismo, Barbizon, Arts and Crafts
Artículo principal: Realismo
Véase también: Categoría:Pintores del Realismo
Mientras que el realismo literario (Balzac) surgió como reacción opuesta a los excesos del romanticismo (el exagerado exotismo, orientalismo y medievalismo y el gusto morboso por lo tétrico de la novela gótica), el realismo pictórico de Courbet, Corot o Daumier no significa una reacción en lo formal contra el romanticismo pictórico, sino que como éste, continúa profundizando en el alejamiento de la tradición academicista, de la que se ve radicalmente excluido (se les niega la entrada en las exposiciones oficiales, produciendo la apertura del Salon des Refusés, 1863). No obstante, en lo temático, los realistas ciertamente huyen de las fantasías y formas poéticas del romanticismo, y buscan representar la imagen artística de formas perceptivas con caracteres reales, acercándose más a la realidad. Esa realidad es buscada por unos con la pintura de caballete al aire libre (plenairismo de la Escuela de Barbizon); mientras que otros la encuentran especialmente en la realidad social de lo cotidiano, de lo vulgar y de las clases populares (como lo hizo el naturalismo literario de Émile Zola). La mayor parte de los realistas mostraron un alto nivel de compromiso político y social, vinculándose al naciente movimiento obrero surgido desde la revolución de 1848; otros, en cambio, como Millet, optaron por un misticismo cristiano de raíces conservadoras, postura que comparten de un modo similar, los nazarenos alemanes y la mayor parte de los prerrafaelitas ingleses. Simultáneamente, en Inglaterra, el triunfo del capitalismo y la industrialización, que amenazaba con acabar con las tradiciones artesanales, provocó la reivindicación de el trabajo manual con el movimiento Arts and Crafts (artes y oficios) de William Morris, que políticamente se situaba mucho más a la izquierda que aquellos.

1 comentario:

  1. Desde un punto de vita artistico, la burguesia siempre a maneja el pensamiento y las habilidades de los artistas de ese tiempo, pero tambien ahora siguen aprimiendo a los artistas de hoy

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